sábado, 25 de septiembre de 2010

En el borde del páramo que delimita la Bureba por el Oeste y a los pies de un macizo rocoso, sobre el que se alza el castillo de los Rojas, se encuentra la pintoresca villa medieval de Poza de la Sal,que aún conserva, junto a sus famosas salinas –antaño base de su prosperidad y riqueza- el encanto de viejas calles que guardan el sabor de otros tiempos. El núcleo urbano se configura dentro de una muralla construida en el siglo XIV, en cuyos lienzos se abren tres puertas: la Puerta Alta, quizá la más antigua, la Puerta de las Eras, que conducía a las salinas y la Puerta del Conjuradero, puerta principal de la villa, en la que, en 1694, se construyó un balcón desde el que se conjuraban los nublados.

Castillo de los Rojas en Poza de la Sal

Advirtamos que éste es su tercer emplazamiento. Cuando recorramos el amplio término municipal, en su cota más baja, muy cerca del río Homino veremos una extensión presidida por un modesto cerro, que llaman del Milagro, donde los romanos tuvieron su población, llamada por ellos Flavia Augusta, en homenaje a los emperadores de la dinastía Flavia. Pero en el centro del Salero, en el áspero cono del Castellar, estuvo, muy probablemente, según indicios prehistóricos, la primitiva Poza que sus pobladores llamaron, en opinión común de los entendidos,Salionca. Los reconquistadores del siglo IX, p. C., también se instalaron allí y ya llamaron a su poblado Poza, del plural latino de Pozos. Así, Poza ha tenido tres nombres y tres asentamientos. El apellido de la Sal lo usa desde hace pocos siglos. El paisaje urbano que se contempla es netamente medieval: calles estrechas y torcidas.

 PlazaVieja.- En la villa está la llamada Plaza Vieja, que fue y en parte lo sigue siendo, el corazón mercantil de la villa. En ella se agolpaban con preferencia los mercaderes y feriantes en las convocatorias semanales y anuales de susmercados y ferias que Poza organizaba y disfrutaba por privilegio de don Enrique el II, el apodado de las Mercedes, que con ellas quiso olvidar subastardía y la usurpación del reino, además de la muerte asesina de su hermanastro Pedro. En 1371, fue acordado al rey que su buen vasallo Sancho Sánchez de Rojas había muerto por servirle y que algún grato recuerdo merecería Poza, de la que había sido señor. Accedió el rey y otorgó a la villa huérfana el privilegio de un mercado semanal, en cada día de sábado, y dos ferias, una en mayo, día 1, y otra en septiembre, día 8. Más adelante se consiguió otro día de mercado semanal, el miércoles.

 PlazaNueva.- También en  la villa está la denominada Plaza Nueva, y con razón la llaman Nueva, pues se comenzó a modelar en 1660. En ese año vino a Poza de la Sal la muy noble y alta señora doña Juana de Rojas y Córdoba, V marquesa de Poza. Era ya sesentona, pero lucía con garbo a su tercermarido, el conocido primer marqués de Leganés, Grande de España, Virrey de Cataluña, Capitán General, Presidente de los Consejos de Flandes e Italia, etc.etc. Antes había estado casada con un tío suyo y luego con el marqués de Almazán. Nos parece una mujer brava e imaginativa y no vaciló en pleitear con su hermano Antonio al que ganó el marquesado de esta villa.

 Doña Juana pensó, y pensó bien, que quedaría bonita y resultaría de utilidad, el construir una plaza frente a la Puerta principalde Poza. Dio alientos y autorizaciones, se construyeron recios muros de contención para salvar el desnivel del suelo y junto a la Plaza Vieja tuvo Poza desde entonces su Plaza Nueva.

 Desde el siglo XIV, la villa de Poza pertenecía al señorío de la familia Rojas que confirmaba los nombramientos de los regidores y que mantenía en la villa su particular representante con poderes concretos. Por otra parte, en el Ayuntamiento tenían sus obligados agentes el Estado Noble de Hijosdalgo y el Estado Llano de los Labradores y Hombres Buenos.

 Iglesia Parroquial.- La iglesia de los santos hermanos Cosme y Damián, mártires en Oriente, emerge por su mole, campanario y espadaña sobre el caserío urbano. Está declarado Monumento Nacional (1982), y merecidamente. Es un exponente de la fe milenaria, traída a Poza en los tiempos del Imperio Romano; aquí aceptada y manifestada paladinamente en un singular sepulcro, hallado en las excavaciones de la Flavia Augusta y que se exhibe en el Museo Arqueológico Provincial (Burgos).

Las ojivas de los arcos definen perfectamente el estilo. Templo gótico de tres naves y crucero. Al exterior la portada es barroca, al igual que el retablo mayor,  y los retablos de la Virgen del Rosario y de San Andrés, renacentistas.

 Los capiteles de las columnas revisten un interés concreto: Al lado del Evangelio, según la antigua liturgia, vemos una figura de perro en el arranque del arco; en el siguiente, parece que San Jorge rechaza a un dragón; un león se oculta en el follaje y hay una curiosa escena de taberna o bodega en la que resaltan las cubas y los tinos. Al lado de la Epístola apreciamos primeramente hojas, un rostro y un orante; luego, mas follaje y animales y finalmente, una escena campesina y un instrumentista musical. Lo que comenzamos a observar repetidamente en los arranques de nervios son las armas de los Rojas, las cinco conocidas estrellas de la famosa familia, delatando su señorío sobre la villa y el pretendido patronazgo sobre la iglesia.

 El suelo está perfectamente embaldosado y sirvió de cementerio para los pozanos. Hasta 300 sepulturas se cuentan en este suelo; su piedra se trajo de las canteras de Sedano y cada sepultura importó 111 reales (10 ducados); la obra se acabó en 1771.

 Un año más tarde se concluyó el sencillo sepulcro que los marqueses se reservaron en la iglesia. La losa de un jaspe rosáceo parece que se extrajo en el mismo término de Poza; sobre ella vemos las cinco estrellas de ocho puntas, puestas en sotuer, y a los lados dos bocas de dragón unidas por una banda, más un castillo y un león señalando la aproximación de esta familia a la Corona.

 Otros dos solos escudos, cercanos al de la familia del señorío, hay en el suelo de esta iglesia: el de los Gutiérrez-Salazar, que ya figura en dos calles, y el de los Salinas-Medinilla con un lobo ravizante(rampante) y árbol (Salinas) y su castillo y bandas (Medinilla). Eran familias de profunda raigambre en Poza.

 El Castillo. Ya sabe el viajero que a finales del siglo IX, Poza fue recuperada por y para Castilla. La defensa era una preocupación inevitable en cualquier población pero más en Poza por una triple ponderación: la seguridad del pueblo, el dominio del paso de la Bureba al Páramo y la custodia del Salero. El control de sus importantes salinas hizo necesario, incluso desde los tiempos prehistóricos, la construcción de una fortaleza en Poza de la Sal. Con el avance de los cristianos fue lugar de repoblación ya en el siglo IX.

 Por la aplicación del testamento de Sancho, el Mayor,de Navarra, esposo de doña Mayor de Castilla, Poza se transfirió al reino navarro en 1035. La tenencia del castillo la ostentó Sancho López, que defendió cuanto pudo los presuntos derechos de su rey frente a la recuperación de Castilla, que no se resignaba a las amputaciones de su solar. Alfonso VI de Castilla y de León reorganizó esta parte de sus reinos y en 1082 confió la mandación en Castilla Vieja, Te deja, Caderechas y Poza al conde don Gonzalo;quince años más tarde aparece su hijo Gómez como conde de Pancorvo, Piedraladay Poza. En los conflictos entre doña Urraca, reina de Castilla, y su marido don Alfonso de Aragón, éste poseyó la villa y puso por alcalde en su castillo(1127) a Sancho Ibáñez. Conocemos otros dos tenientes del castillo pozano en el siglo XII: a García Rodríguez (1179) y a Pedro Gutiérrez (1181), ambos nombrados por la reina doña Leonor de Inglaterra, ya que la fortaleza de Poza formaba parte de la dote que le diera Alfonso VIII.

 Pero quienes darán carácter definitivo al castillo y murallas de Poza serán los conspicuos miembros de la familia Rojas, una de las más linajudas de la historia de España, salida del lugar cercano de Rojas,también con castillo a ojo del de Poza. En 1298, 28 de enero, Fernando IV, parare compensar a su fiel servidor Juan Rodríguez de Rojas, le entregó el realengo pozano convirtiéndolo en señorío nobiliario. Hasta entonces, la villa había hablado en la cara de sus reyes; en adelante lo haría por la vía interpuesta de sus señores.

 Los Rodríguez de Rojas se construyeron en la base del peñasco que calienta el Mediodía, por encima de los tejados de la villa, un alcázar que revelara la importancia de su señorío. Los Rojas mantuvieron gente armada en los siglos medievales, los documentos nos hablan de exacciones de alimentos para los hombres de la fortaleza.

 Los descendientes de don Juan Rodríguez de Rojas acrecentaron lustre y patrimonio. Destaca entre ellos su homónimo, favorecedor de la reforma franciscana de fray Lope de Salinas, fundador del convento pozano de San Bernardino; eligió ser enterrado en la iglesia parroquial de Poza(1454). Su hijo, Don Diego fundó en la villa un hospital para pobres. El noveno señor de Poza fue el también llamado Juan Rodríguez de Rojas, hombre de la confianza del emperador Carlos, de quien recibió el título de marqués de Poza.Su madre, doña Elvira, fundó en Palencia la capilla mayor del convento de dominicos, que es un insigne monumento de arte.

 El castillo actual es del siglo XIV y su plantaestrecha y alargada está perfectamente adaptada a la cresta rocosa sobre la que se asienta. Desde lo alto del castillo se divisa una magnífica vista de toda la Bureba. Es una de las fortalezas más espectaculares de la provincia de Burgos.

 Situación: Sobre un espigón rocoso en las afueras de Poza de la Sal.

Cronología: Los primeros restos del siglo IX pero el actual es del siglo XIV.

Señores feudales: Familia de los Rojas.

Recomiendo visitar la página Web de Poza de la Sal, donde se puede contemplar la fotografía del castillo asícomo conocer algo más de esta villa. -Mediante “BUSQUEDA”  Poza de la Sal.

En el diccionario Madoz se dice entre otras cosas de Poza de la Sal:“Esta villa es muy antigua, Hay quien dice haberse llamado Sejisama Iulia, peroequivocadamente; más probable es la correspondencia de la antigua Sejisa Múnculum, que opinó Sota, pero también es muy dudosa. Fue poblada en el reinadode D. Alonso VII año 1135, y se han descubierto muchas antiguallas   de su primera existencia. Su señorío fue concedido a D. Juan Rodríguez de Rojas, rico hombre y adelantado mayor de Castilla Permaneciendo en la descendencia dela misma casa, fue hecha cabeza de marquesado a favor de su señor D. Juan de Rojas”.

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Tags: Poza de la Sal, Bureba, Rojas, Burgos

Publicado por rojasweb @ 12:11
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