Jueves, 14 de octubre de 2010

San Sim?n de Rojas, trinitario, naci? en Valladolid (Espa?a), el 28 de octubre de?1552. A?los doce a?os, ingres? en el convento trinitario de su ciudad natal, en el que hizo la profesi?n religiosa el 28 de octubre de 1572. Curs? los estudios en la universidad de Salamanca entre 1573 y 1579. Ense?? filosof?a y teolog?a en Toledo desde el a?o 1581 hasta el?1587. A?partir de 1588, hasta su muerte, ejerci? con grande prudencia el oficio de superior en varios conventos. En el mismo periodo, fue enviado como Visitador Apost?lico a su Provincia de Castilla, en dos ocasiones, y a la de Andaluc?a, en una. El 14 de abril de 1612 fund?la Congregaci?n?de los Esclavos del Dulc?simo Nombre de Mar?a. En 1619 fue nombrado Preceptor de los Infantes de Espa?a. El 12 de mayo de 1621 fue elegido como confesor de?la Reina Isabel?de Borb?n. Muri? el 29 de septiembre de 1624.

Simon de Rojas

Su canonizaci?n dentro de las celebraciones de este A?o Mariano, recompensa dignamente a quien, por su tierna devoci?n a Mar?a, Lope de Vega lleg? a equiparar con San Bernardo de Claraval y con San Ildefonso de Toledo. Fue su madre, la virtuosa Constanza, quien imprimi? e hizo germinar en el alma de Sim?n el amor a Mar?a. El culto que Constanza, junto con su marido, Gregorio, tributaba constantemente a?la Sant?sima Virgen, explica el porqu? Sim?n, cuando pronunci? sus primeras palabras, a los 14 meses de edad, siendo de peque?o algo retardado y balbuciente, dijese: "Ave, Mar?a". No hac?a otra cosa que repetir la plegaria tan frecuentemente recitada por sus padres.

Su mayor gozo era el visitar los santuarios marianos, orar a Mar?a, imitar sus virtudes, cantar sus alabanzas, resaltar la importancia de?la Sant?sima Virgen?en el misterio de Dios y de?la Iglesia. A?trav?s de profundos estudios teol?gicos, comprendi? cada vez mejor la misi?n de Mar?a en la salvaci?n del g?nero humano y la santificaci?n de?la Iglesia. Vivi?sus votos religiosos con el estilo de Mar?a. Pensaba que para ser todo de Dios, como Ella, era necesario hacerse esclavos suyos, o mejor, esclavos de Dios en Mar?a. Fue por ello por lo que fund?la Congregaci?n?de Esclavos del Dulc?simo Nombre de Mar?a, para la mayor gloria de?la Trinidad?y la alabanza de?la Virgen, al servicio de los pobres. Para ?l, ser esclavo de Mar?a quer?a decir pertenencia total a Ella:?Totus tuus, para unirse m?s ?ntimamente a Cristo y en ?l, por el Esp?ritu, al Padre.

La Congregaci?n?por ?l fundada era de car?cter laical. A ella pod?an adherirse personas de todo rango social. Los inscritos, entre los que figuraban el rey y sus hijos, se obligaban a honrar a Mar?a, asistiendo maternalmente a sus hijos predilectos: los pobres. Esta obra subsiste todav?a hoy en Espa?a. Sim?n de Rojas, que era considerado uno de los m?s grandes contemplativos de su tiempo, y que en la obra?La oraci?n y sus grandezasdemuestra ser un gran formador de almas de oraci?n, quer?a que a la dimensi?n contemplativa se uniese la activa, las obras de misericordia. Fiel al carisma trinitario, promovi? redenciones de esclavos, remedi? numeros?simas necesidades de los pobres, consol? enfermos, desheredados y marginados de todo tipo. Cuando recibi? encargos en?la Corte, puso como condici?n para aceptarlos el poder seguir ocup?ndose de sus pobres, a los que ayudaba de muchas maneras, siempre con alegr?a a cualquier hora del d?a o de la noche.

Son numeros?simas las expresiones de su amor a Mar?a. Los pintores que han inmortalizado su figura, ponen siempre en sus labios el saludo "Ave, Mar?a", por ?l pronunciado con tanta frecuencia que familiarmente era llamado "el Padre Ave Mar?a". Hizo imprimir millares de estampas de?la Virgen Sant?sima?con la inscripci?n "Ave, Mar?a", estampas que enviaba tambi?n al extranjero. Hizo confeccionar rosarios con 72 cuentas azules sobre cord?n blanco, s?mbolo de?la Asunci?n?y de?la Inmaculada, como recuerdo de los 72 a?os que, seg?n la creencia de la ?poca, hab?a vivido?la Virgen, y los difundi? por doquier. Vali?ndose de su influencia en?la Corte, hizo que se esculpiese con letras de oro sobre la fachada del Palacio Real de Madrid el saludo ang?lico que ?l tanto amaba: "Ave, Mar?a". El 5 de junio de 1622, pidi? a?la Santa Sede?la aprobaci?n de un texto lit?rgico por ?l compuesto en honor del Dulc?simo Nombre de Mar?a, texto que m?s tarde el Papa Inocencio XI extendi? a todala Iglesia.

Las honras f?nebres que se le tributaron a su muerte, acaecida el 29 de septiembre de 1624, asumieron el aspecto de una canonizaci?n anticipada. Durante 12 d?as, los m?s famosos oradores de Madrid exaltaron sus virtudes y santidad. Impresionado por la veneraci?n un?nime que se le rend?a, el Nuncio del Papa, algunos d?as despu?s de su muerte, el 8 de octubre siguiente, orden? que se iniciasen los procesos, en vista a su glorificaci?n por parte de?la Iglesia.

Reconocida la heroicidad de sus virtudes por Clemente XII, el 25 de marzo de 1735, fue beatificado por Clemente XIII, el 19 de mayo de 1766. Y hoy, 3 de julio de 1988, el Papa Juan Pablo II inscribe en el Cat?logo de los Santos a este gran siervo de Mar?a y padre de los pobres.


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Publicado por rojasweb @ 0:22
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